domingo, 27 de septiembre de 2015

Meditar con niños y niñas






En unas cuantas sesiones grupales ha surgido la inquietud de algunas personas sobre cómo iniciar a los niños y niñas a la meditación. La respuesta es obvia: hay que hacerlo con ellos y ellas. Los niños y niñas imitan a sus progenitores.

Más aún: habría que adelantarse y procurar que nos vean ejercitándonos en la práctica de la atención plena. Me refiero tanto a la práctica formal como a la informal o aquella que desarrollamos en medio de las rutinas diarias. A partir de ahí, se puede enviar a la criatura a practicar la meditación en grupo.

Hay buenos libros. Cada vez abundan más la literatura que aborda esta cuestión. La editorial Kairós es una buena referencia para los temas de meditación y de mindfulness en general.

También corre la información por las redes sociales. He visto en facebook un artículo interesante sobre este tema. Me ha gustado por su contenido sencillo y práctico.


Os lo enlazo.




¡Buena práctica!
 

jueves, 24 de septiembre de 2015

El silencio auténtico es paz consciente

El silencio no es solamente la ausencia de ruido. Es un estado consciente de paz interior. He ‘pescado’ en facebook este texto de Dadi Janki, Directora Mundial de la organización Brahma Kumaris, emitido durante la celebración de su centenario.

Os lo transcribo directamente: Si deseamos estar en PAZ, primero debemos enseñarnos a nosotros mismos a estar calmados y volvernos pacíficos. Volverse pacífico significa tomar las riendas de la mente y detener los pensamientos desbocados. Una vez que logramos tener la atención de la mente, comenzamos a persuadirla a que nos lleve al silencio, al silencio verdadero; no a un lugar sin sonido, sino a aquel en el que podemos experimentar un profundo sentimiento de paz y una conciencia plena de nuestro bienestar. Para ir al silencio profundo y estabilizarnos en él, debemos entrenar el intelecto para crear pensamientos puros, pensamientos de bondad. Debemos entrenarlo para que se concentre. Nuestros hábitos de crear demasiados pensamientos inútiles y demasiadas palabras agotan el intelecto y nos llenan de pesadez. No necesitamos vaciar la mente para evocar la paz sino preguntarnos: ¿Cómo puedo cultivar el hábito del pensamiento puro?”
Dadi Janki ha cumplido cien años.